Snacks nutritivos
Fecha Sunday, 20 October a las 22:35:30
Tema Sandwiches


Si al finalizar el día, hiciéramos un ejercicio de memorización y tratáramos de recordar lo que comieron nuestros hijos, observaríamos, muchas veces, la presencia de una gran cantidad de "snack", que nunca nos deja conformes.

Ante este planteo la respuesta siempre es la misma: "voy a cortar con los snack, entre horas".
Pero, en realidad lo mejor no sería prohibirlos, sino planificarlos, porque pueden ser parte de las necesidades alimentarias de nuestros hijos.

El estómago de los chicos es más pequeño que el nuestro y por eso comen menos en cada comida, pero sienten hambre más seguido. Como se "recargan" de energía, en los chicos los snack son muy importantes. Para elegir el tipo de snack que van a consumir sus hijos, lo mejor es guiarse por la pirámide alimenticia. Allí, se pueden encontrar las diferentes opciones y necesidades alimentarias sobre las cuales organizar el consumo de snack.

Así, podemos encontrar muchas opciones que aportan energía, sabor y calidad nutritiva: galletitas, panes de grano entero, amasados de pastelería, bananas, manzanas, naranjas, mandarinas, uvas, peras, jugos de frutas, zanahorias, etc. Las frutas y los vegetales se encuentran en el mismo nivel de la pirámide, y por eso no hay que preocuparse si nuestros hijos consumen con más frecuencia frutas que verduras.

Otro grupo importante de snack son los lácteos: leche, yogur con cereales, quesos, etc. Hay que tener en cuenta que las necesidades alimenticias de los chicos son diferentes a las de los adultos. Por esta razón, no debe restringirse el consumo de colesterol y grasas en los dos primeros años de edad.

La forma en que se consumen los snack es importante. Primero, deben ofrecerse los alimentos en horarios específicos, para que los chicos sepan cuando esperarlos. Por ejemplo, un buen momento para darles snack a los chicos es dos horas antes de las comidas. Otro aspecto para tener en cuenta son las opciones que se les ofrecen. Hay que intentar brindarles opciones similares, como por ejemplo manzanas o naranjas. Pero, al mismo tiempo, es bueno ofrecerles variedad dentro de alimentos para que no se aburran del sabor y empiecen a pedir alimentos menos nutritivos como helados o dulces. Una cuestión fundamental es el hecho de que los chicos siguen el ejemplo de los adultos. Debido a esto es que, junto con los hábitos de los chicos, son nuestras propias costumbres alimenticias las que deben modificarse.

No debe olvidarse que los hábitos alimenticios que se crean en la infancia son muy difíciles de cambiar posteriormente. También en el aspecto nutricional, la educación es una responsabilidad de los padres.







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