La producción orgánica o ecológica tiene como objetivo principal la producción de alimentos saludables, de la mejor calidad nutritiva, sin contaminantes y obtenidos mediante agro-ecosistemas de trabajo cuya productividad está basada en el aprovechamiento correcto y ajustado de los ciclos naturales...
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Los
alimentos que proporcionan estos tipos de sistemas productivos son inocuos para
la salud humana, ya que no contienen residuos de agroquímicos ni medicamentos
que puedan constituir un riesgo o contaminen el ambiente.
En 1998
la producción orgánica certificada existente en nuestro país era de 231.245
hectáreas, lo que indica que el sector creció en el período 92/97 a una tasa
anual promedio de 107%, absorbiendo la mayor parte de la misma (un promedio
89.78%) la producción orgánica de origen animal (con 207.600 has.) que se
dedican a la producción de carne vacuna, aviar, leche, quesos y miel.
La
producción orgánica de origen vegetal ocupa el 10.22% de la superficie total.
Esto es 23.645 hectáreas, que en un 57.60% son dedicadas a la producción de
cereales y oleaginosas, un 22.63% a frutas, 17% a cultivos industriales y el
2,77% restante a la producción de hortalizas.
Con
respecto a la comercialización orgánica de origen vegetal, en 1998 superó las
12.000 toneladas (60% más que en 1996), orientándose un 10% al consumo
doméstico y el 90% a los mercados internacionales. La canasta de productos
exportados es muy diversa, al igual que los mercados de destino.
Las
exportaciones son lideradas por las frutas frescas (manzana, peras y cítricos
en orden de importancia) exportadas a Alemania, Holanda, Inglaterra y Francia.
Luego figuran los cereales y las oleaginosas (maíz, soja, girasol, lino y
girasol aceitero principalmente) destinados a Bélgica y Holanda. En tercer
lugar aparecen las hortalizas y legumbres (cebolla, espárrago, ajo y zapallo,
aunque también se registran mínimas operaciones con otros productos)
orientadas a la unión Europea y a los Estados Unidos. El cuarto lugar es
ocupado por productos procesados (aceite de oliva, jugo de uva, pasas de uva,
vino, jugos de manzana, de pera, de naranja y dulce de naranja) con un mercado
importante en la Unión Europea aunque en este rubro comienza a adquirir mayor
importancia la demanda proveniente de los Estados Unidos que es el mercado
exclusivo del aceite de oliva y los jugos de uva y pera. También se han
registrado exportaciones crecientes de hierbas aromáticas, yerba mate y fibra
de algodón.
Las
exportaciones de productos orgánicos se circunscriben fundamentalmente a carne
vacuna y miel. Las exportaciones de carne se iniciaron en 1995 con experiencias
piloto y en 1998 alcanzaron las 200 toneladas con exclusividad a la Unión
europea (Bélgica, Italia, Suiza y Holanda) donde existen importantes cadenas de
supermercados, como Delhaize, por ejemplo, que ofrecen carne orgánica argentina
en sus góndolas. Las exportaciones de miel, que superaron levemente las 150
toneladas en 1998 y muestran una tendencia a un crecimiento constante, también
se destinan a la unión Europea.
Argentina
es reconocida mundialmente como un tradicional productor y exportador de
alimentos. Su amplitud territorial conjugada con su diversidad climática y la
fecundidad de sus suelos le permite desarrollar una amplia canasta de productos
orgánicos de calidad y en cantidad, sin contar con subsidio estatal alguno. Y
cuenta, además, con un cuerpo normativo y de certificación reconocido
internacionalmente por el nivel de sus exigencias.
No
resulta utópico pensar que en los próximos años, Argentina será un destacado
en la provisión de alimentos orgánicos para el mundo.