Aspectos alimentarios en la hepatitis
Fecha Tuesday, 11 February a las 23:17:42
Tema Información


La hepatitis, desde el punto de vista clínico presenta cuatro momentos o períodos: el de incubación (asintomático o con muy pocos síntomas), el de estado (sintomático) y el de remisión. La alimentación es diferente en cada uno de estos momentos.

Cuando el hígado sufre un proceso inflamatorio, decimos que tiene una "hepatitis", la que será diferente según sea el agente causal. Por lo general son producidas por virus.

Usted necesita que su hígado esté sano. Este es un órgano que desempeña múltiples funciones para usted se mantenga vivo. El hígado actúa como agente antiinfeccioso y detiene las hemorragias. Elimina medicamentos, drogas y otras sustancias tóxicas del torrente sanguíneo. También almacena energía que puede usarse en caso que sea necesario.

El virus de la hepatitis A es benigno, rara vez es fulminante (0,14%), no va a la cronicidad, no da formas persistentes y no da portadores. Se propaga por agua, alimentos (pescado, fresas silvestres). Se correlaciona con mala higiene y estado socioeconómico bajo. Se contagia por vía fecal y oral, especialmente en preescolares que llevan todos los objetos a la boca o puede ser transmitido de persona a persona al igual que dentro de las familias.

El virus es muy fuerte ya que puede sobrevivir en una superficie de un cuarto a temperatura normal. Es por eso que a veces es difícil averiguar donde estuvimos expuestos a la hepatitis A. Por lo mismo se desconoce el punto de transmisión en más de la tercera parte de las personas con hepatitis.

La hepatitis B es la que antes se conocía como hepatitis sérica. Una de cada 20 personas en los Estados Unidos será infectada con la hepatitis durante toda su vida. Cada año se presentan 125,000 casos nuevos de la hepatitis B. Además, un millón de personas en los Estados Unidos están crónicamente infectadas.

Este virus se puede contraer por contacto con la sangre, el semen, la saliva, las lágrimas, las heridas abiertas, los fluidos vaginales y la leche materna de una persona que tiene el virus de la hepatitis B. El contagio ocurre principalmente por compartir agujas durante la perforación del cuerpo, al hacerse tatuajes o inyectarse drogas, o cuando existe intercambio de líquidos del cuerpo, besos de la lengua, contacto genital-genital, genital-oral. La infección dentro de una familia es probable como también de la madre al bebé durante el parto.
Entre el 90% y 95% de los adultos se recuperan de la enfermedad y logran quedar libres del virus. Entre el 5% y 10% de las personas que no logran eliminar el virus de su sangre lo llevarán con ellos el resto de su vida. Estos portadores no tienen síntomas pero pueden pasar la enfermedad a otra persona.

La hepatitis C se identificó por primera vez en 1989, anteriormente se la consideraba responsable de muchos de los casos que llamábamos hepatitis tipo "no- A" y tipo "no- B". Hay 3,9 millones de personas que poseen actualmente infecciones de hepatitis C, muchos de los cuales progresarán a hepatitis crónicas. Además la hepatitis C crónica también se asocia con un riesgo de cáncer de hígado. No está claro si el virus se transmite por medio de la actividad sexual, aunque los Centros para el control y la prevención de las enfermedades (EE.UU.) nos advierten que las personas que tienen más de una pareja sexual corren mayor riesgo de exponerse a la hepatitis C. Es poco probable que una madre pueda transmitir el virus a su bebé durante el parto. Para prevenir el contagio no se deben compartir agujas para perforar la piel, hacerse tatuajes o inyectarse drogas. No se sabe con seguridad si el uso de condones impide la transmisión del virus.

La hepatitis D era conocida como hepatitis delta. Para ser diagnosticada como hepatitis D, la persona primero tenía que salir positiva para la hepatitis B y luego positiva en el anticuerpo para la hepatitis D. Este tipo de hepatitis es más común en quienes se inyectan drogas y es raro en los Estados Unidos. Se conoce muy poco acerca de la enfermedad.

La hepatitis E se conocía como hepatitis entérica o epidérmica "no-A" y "no-B". Es parecida a la hepatitis A. Se transmite a través del excremento que contamina los alimentos y el agua. Es rara en Estados Unidos y se encuentra usualmente en el Océano Indico, África y en países en vía de desarrollo. Los mejores métodos para la prevención de la hepatitis E constan de una buena sanidad e higiene personal. El proceso que sigue esta enfermedad no esta claro.

Por último se encuentra la hepatitis del sistema inmunológico, esta enfermedad se describió por primera vez en 1950 como hepatitis lipoide porque pareciera tener síntomas parecidos a los del lupus eritematoso. En la hepatitis inmunológica, tu propio sistema de defensa que te protege de cuerpos extraños ataca a tu hígado, como si éste fuera un cuerpo extraño. Más de las dos terceras partes que padecen este tipo de hepatitis son mujeres. Algunos investigadores han sugerido que puede haber una predisposición genética a esta enfermedad.

La hepatitis, desde el punto de vista clínico presenta cuatro momentos o períodos: el de incubación (asintomático o con muy pocos síntomas), el de estado (sintomático) y el de remisión. La alimentación es diferente en cada uno de estos momentos.

En la primera etapa, los síntomas son más bien digestivos con nauseas y/o vómitos. Es una etapa corta y de poca ingestión de alimentos, utilizándose por lo general jugos de frutas o licuados, infusiones y caldos de verduras, solos o con féculas. Acompañados con una dieta blanda gástrica.

En el periodo de estado que por lo general dura tres o cuatro semanas, y la alimentación debe estar basada en:
Leche y derivados: descremadas, quesos blancos untables, tipo cuartirolo, portsalud o ricota.
Carnes: magras y tiernas, preferentemente blancas de pollo sin piel o pescado, a la plancha y no fritas.
Vegetales: por lo general se toleran bien si están cocidos. Evitar las coles, la cebolla, el ajo y el cebollín.
Frutas: en general todas son toleradas pero preferentemente cocidas.
Cereales y pastas: son bien tolerados simples o rellenas con salsa blanca y con pocos condimentos.
Pan: preferentemente el pan desecado (al horno).
Grasas: pocas, utilizar aceites vegetales crudos y evitarlos cocidos y evitar todas las frituras.
Dulces: preferentemente jaleas o miel.
Bebidas: agua, jugos y caldos de frutas.
Condimentos: sal y aromáticos (orégano, salvia, tomillo, etc).

Alimentos y comidas que deben evitarse:
· Lácteos enteros
· Carnes grasas y fibrosas
· Embutidos y chacinados
· Vegetales y frutas ricas en fibras o que favorezca el meteorismo.
· Legumbres enteras.
· Productos de confitería.
· Condimentos irritantes y frituras.







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