Vitamina del sol, como suele llamársela, interviene en forma sumamente activa en el metabolismo del los huesos y resulta imprescindible para su consolidación y fortalecimiento. ¿Sabía usted que la luz solar tiene mucho que ver con una buena producción de vitamina D por parte de su organismo? En esta nota podrá enterarse de esto y de mucho más...
La
Vitamina D, es una de las cuatro vitaminas liposolubles (que se disuelven en
grasas) que el cuerpo utiliza para regular la absorción de calcio (Ca) y fósforo
(P) desde el intestino y su posterior depósito en los huesos y dientes. También
se la conoce como la “vitamina del sol”, debido a que el cuerpo la elabora
con la exposición solar. Con un breve periodo de 10’ a 15’ de exposición
solar, tres veces por semana, es suficiente para producir la cantidad de
vitamina D que el cuerpo necesita.
La
importancia de la vitamina D recién cobró notabilidad, cuando descubrieron que
el aceite de hígado de bacalao curaba el raquitismo. Pero tuvieron que pasar 50
años más para que se descubriera que esta vitamina una vez producida o
absorbida por los alimentos, debía pasar primero por el hígado y luego por el
riñón para que sea realmente activa y cumpliera todas sus funciones.
Otra
fuente de ingreso es la alimentación. En los alimentos animales y
vegetales está presente como una pro-vitamina que una vez absorbida y al
pasar por el hígado y por el riñón, recién se transforma en una vitamina
activa.
Funciones:
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Regular
la absorción de Ca y P por el intestino y su posterior depósito en los
huesos y dientes.
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Interviene
y regula el desarrollo y mantenimiento de los dientes y huesos sanos.
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Regula
y mantiene los niveles sanguíneos de Ca y P.
Los
requerimientos diarios de vitamina D son de 400 UI por día, cantidad presente
en un vaso de leche fortificada de 250cc.
Fuentes:
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Los
alimentos de origen animal.
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En
cantidades pequeñas en la manteca, crema, yema de huevo e hígado.
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En
cantidades elevadas en los aceites de hígado de pescado.
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La
leche materna y de vaca son fuentes muy pobres de vitamina D; por dicha razón
en el comercio se encuentra leche fortificada en vitamina D.
-
La
exposición solar.
Efectos
secundarios:
La
deficiencia de vitamina D en el adulto puede llevar a la osteoporosis y en los
niños al raquitismo. Las dosis excesivas de vitamina D también son
contraproducentes ya que pueden aumentar la absorción del Ca intestinal y
provocar depósitos de calcio en diferentes partes del cuerpo. También puede
provocar cálculos renales y debilidad muscular.