Es la pregunta de rigor cuando una persona está a dieta o no quiere transgredir el plan alimentario que está llevando a cabo con mucho esfuerzo y voluntad. Desde este lugar trataremos de ayudarlo.
Con
el solo hecho de plantearse esta situación con antelación hace que usted tenga
ganado el 50% del problema. Es una actitud muy positiva nos pone en evidencia de
antemano que tiene en su mente cuidarse o al menos no pasarse demasiado. Para
todas estas situaciones debemos apelar a nuestro ingenio y esforzarnos, no tanto
para no caer en la tentación de comer algo que no es adecuado o que no
corresponda, sino en no comer en demasía, allí está la clave. Un hecho
fundamental que tenemos que tener en cuenta en estos casos, es la
"cantidad", por supuesto cuantitativamente hablando, por que todos
sabemos que cada uno puede interpretar en forma diferente lo que significa
"cantidad normal". Pero debemos recurrir a ciertas tretas, para llevar
a cabo nuestro objetivo: comer bien y no hacer grandes transgresiones en calidad
y cantidad. Si la reunión comienza con un "buffet-froie" o una
recepción de bocaditos y bebidas, siempre hay que elegir ante todo las bebidas
sin azúcar, los jugos o una copa de vino blanco o champagne, que son por lo
general las bebidas de menos calorías. En cuanto a los bocaditos, evitar
aquellos muy grasosos, los que contienen mayonesa o los que tienen salsas,
elegir los más simples y no más de 2 o 3. Si sirven sándwich, elegir los de
miga y queso. En cuanto a la cena, lo primero que hay que evitar es el pan, si
podemos utilizar "Mini-tost" o Grisines, no más de 2 o 3 acompañados
con queso blanco. El plato principal dependerá de,
si podemos elegir o tenemos que utilizar lo que nos sirvan directamente.
En la primera situación, elegir platos con carne de pollo o pescado pero sin
salsas y acompañarlo con alguna guarnición de vegetales crudos o cocidos de
diferentes colores. O utilizar una pequeña porción de pastas, simples
preferentemente, al fileto y sin salsas grasosas o con queso. En el segundo
caso, cuando el plato está determinado y debemos utilizar lo que nos ofrecen,
cuidado!!!! No es necesario comer todo lo que nos sirven, si bien no es para
muchas personas un acto de buena educación, debemos aprender a dejar en el
plato y pensar que lo estamos haciendo por nuestro bien.
Las
bebidas que acompañan a la cena, pueden ser agua, jugos o una copa de vino
blanco o champagne. Si usted es una de esas personas que comen mucho, para que
todo esto se lleve a cabo además del esfuerzo y la voluntad le aconsejo cenar
previamente antes del evento, lo que le corresponde a su dieta y así podrá
contenerse mejor.
Un
consejo que siempre dá buen resultado: jamás diga que está haciendo dieta,
culpe siempre al hígado o a la vesícula, de esta forma no lo molestarán más.
No
lo dudo, todo esto se puede poner en práctica solamente con esfuerzo y
voluntad, pero la recompensa es grande. De eso estoy seguro.