Ese maldito pastel.....es lo que siempre repetía mi abuela Cata, mientras engullía las famosas exquisiteces que ella misma preparaba para todos nosotros diariamente.
Como se
imaginarán mi abuela no era muy delgada que digamos, pero sí una eximia
repostera que sucumbía fácilmente ante semejantes tentaciones. Los
productos de pastelería son una extensa gama de alimentos desde el pan,
bollos, galletitas, tortas, pasteles y toda la línea que ustedes puedan
imaginar.
Son
todos ellos son alimentos energéticos e hipercalóricos y esto se debe a las
características de sus ingredientes. Algunos como el pan, podemos decir que
están constituidos por solamente harina blanca o integral, agua, levadura y sal.
En el pan el secreto está en el amasado y la cocción. Casi todos los panes
integrales o no, aportan entre 280 y 300 calorías por cada 100 gramos del mismo.
Los hidratos de carbono representan entre el 50 y 60%, las proteínas entre 8 y
12 % y la cantidad de grasas que poseen es muy escasa, entre el 2 y 3 %. La cosa
cambia cuando nos referimos a las medialunas, facturas, palmeritas, bollos,
scons, pasteles y tortas. En todos estos además de la harina debemos pensar que
contienen, grasas, azúcar, manteca, huevos y otros ingredientes que hacen que
sean muy hipercalóricos. Para todo este grupo en general, podemos decir que por
cada 100 gramos del mismo, el aporte calórico aproximado es de 350 a 450 cal.
Con menos hidratos de carbono que el pan, 30 a 40%, en proteínas 12% y muy
elevada cantidad de grasas 20 a 30%, muchas de ellas de origen animal o sea con
ácidos grasos saturados y colesterol. Lógicamente que todos sabemos que existen
los postres ligth, con menos calorías y grasas que los anteriores, pero digamos
la verdad ¿son iguales?........pero si tiene algunos kilos de más, debe pensarlo
dos veces.