Los dos tipos de diabetes: I y II
Fecha Wednesday, 14 January a las 22:39:42
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La "Diabetes Mellitus" es una enfermedad crónica que puede presentarse de diferentes maneras. Dentro de las más conocidas por la gente están la tipo 1 y la tipo 2, que no son otra cosa que formas clínicas de la enfermedad.

La diabetes es una enfermedad crónica y evolutiva, su presentación clínica es muy variable y depende mucho del grado de deficiencia de la acción insulínica que se presente.

El defecto insulínico (causa de a enfermedad) se manifiesta fundamentalmente sobre el metabolismo de los azúcares. Cuando la glucemia (concentración de azúcar en sangre) se eleva por encima de los valores normales, más de 125 mg% pero no llegan a 180 mg%, la diabetes suele ser asintomática (sin síntomas clínicos aparentes). Pero cuando supera estos valores, aparecen los síntomas y signos típicos de esta enfermedad. Glucosuria (aparición de azúcar en la orina), Poliuria (exceso de micción y frecuencia urinaria), Polidipsia (sed marcada, más de lo normal y por lo general nocturna), Polifagia (exceso de apetito), Pérdida de peso corporal, a pesar de comer más y Deshidratación (pérdida de líquidos corporales, a pesar de tomar más cantidad). Si este cuadro clínico continúa a través de las horas sin diagnóstico ni tratamiento adecuado, el paciente puede entrar en un cuadro denominado Acidosis Diabética, que es un marcado grado de descompensación metabólica, pudiendo terminar muchas veces en el Coma Diabético. Por lo descrito hasta este momento, podemos decir que muchas veces el paciente diabético puede comenzar su enfermedad con una triada de síntomas propios e inconfundibles de esta enfermedad: Poliuria, Polidipsia y Polifagia, acompañándose con Hiperglucemia y Glucosuria.

Podemos decir que hay varias formas diferentes de Diabetes, pero hay dos formas clínicas que son las más comunes y con las que se identifica esta enfermedad: la Diabetes tipo 1 y la Diabetes tipo 2. Estos dos tipos de diabetes, son dos formas clínicas de la misma que tienen etiologías diferentes y sus complicaciones también. Describiré cada una de ellas.

Diabetes Insulina-Dependiente (D.I.D) tipo 1:

Su aparición es brusca, con tendencia a la descompensación metabólica y "acidosis" con marcado deterioro del estado nutricional. Este tipo de diabetes, las personas que la padecen necesitan de la aplicación diaria de insulina para la supervivencia. Afecta más comúnmente a niños, jóvenes y adultos jóvenes por lo general menores de 30 años, aunque puede aparecer a cualquier edad. Su pico de mayor incidencia se encuentra entre los 10 y 15 años de edad. Muchos investigadores y estudios, vinculan la aparición de este tipo de enfermedad, con enfermedades virales y con mayor frecuencia durante los meses fríos. En los niños la forma más frecuente de su aparición es brusca, llevándolos rápidamente a la acidosis. En los adultos, el comienzo por lo general es más lento y muchas veces sin llegar a la instancia de la acidosis. Esta forma de diabetes la padecen el 10% de los diabéticos.

Diabetes No - Insulinodependiente (D.N.I.D) tipo 2:

Es la forma más frecuente y comprende al 80 y 90 % de los pacientes diabéticos. Este tipo de diabetes se caracteriza por no presentar tendencia a la descompensación metabólica, denominada acidosis y no dependen de la insulina para vivir; aunque en el transcurso de su evolución la pueden requerir pero en forma transitoria (ya sea por complicaciones infecciosas, estrés, cirugía, etc.). Se presenta casi siempre en personas adultas, mayores de 40 años, aumentando progresivamente con la edad. La herencia familiar es el factor primario, actuando la obesidad como primer factor desencadenante y que está presente en el 75% de los pacientes. Desde el punto de vista de su evolución, responden muy bien al tratamiento dietético y para los pacientes con sobrepeso u obesos, es fundamental lograr su peso adecuado, para normalizar su glucemia. El 80% de los pacientes responden al tratamiento con dieta e hipoglucemiantes orales (comprimidos para regular el azúcar sanguíneo). En estos pacientes el descenso exagerado del azúcar sanguíneo (hipoglucemia) es muy raro, en cambio son muy frecuentes las complicaciones secundarias de esta enfermedad y su repercusión en los diferentes órganos y sistemas: riñón, corazón, sistema nervioso, visión, etc. Estas complicaciones, denominadas complicaciones tardías de la diabetes, pueden y deben ser prevenidas y tratadas para mejorar la calidad de vida de todo paciente diabético. Para ello es fundamental el buen control y tratamiento adecuado de la enfermedad.







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