Diferencias entre sobrepeso y obesidad
Fecha Tuesday, 23 October a las 23:09:32
Tema Peso


Siempre que un especialista habla o escribe sobre obesidad, tiene la tentación de definir cada una de estas situaciones. Es sumamente difícil dar una definición completa y que abarque todos los aspectos de esta enfermedad tan heterogénea y polifacética; pero intentaremos de una manera sencilla y simple. Veamos cuatro diferencias clave de esta enfermedad.

Podríamos decir que la obesidad "es el exceso de peso corporal a expensas del tejido graso", aunque se sabe que en la mayoría de los casos, también hay aumento del tejido no graso.
El peso corporal es el que se obtiene por medio de una balanza y que expresa el peso total en kilogramos de todo el cuerpo (huesos, músculos, grasa, órganos, vísceras, tejidos y todos los elementos que lo componen). Tomando en cuenta la talla y estructura corporal se puede determinar por medio de tablas especiales el peso adecuado, saludable o normal de cualquier persona.
El tejido graso o adiposo es la gran reserva energética del organismo y cumple además otras funciones vitales como aislante térmico y órgano endocrino y regulador. Se encuentra por debajo de toda la superficie cutánea (tejido graso subcutáneo), alrededor de los órganos y vísceras (tejido graso visceral) y entre los tejidos.
Veamos entonces cuáles son las cuatro diferencias clave entre obesidad y sobrepeso.
Primera diferencia: el peso corporal y la grasa.
Podemos decir que una persona presenta sobrepeso cuando su peso se encuentra un 10 % por encima del peso normal, y obesidad con el 20 %, siempre a expensas del tejido graso. Como se verá se utiliza la balanza pero se toma en cuenta el tejido graso.
Otra forma, es a través de la medición del compartimento graso, para lo que se pueden utilizar diferentes métodos: se considera que un hombre normal presenta entre un 10 y 20 % de su peso en forma de grasa corporal y una mujer, entre un 15 y 25 %. Por este medio también podemos definir sobrepeso y obesidad:
Hombres: %grasa corporal: Mujeres: % grasa corporal
10 a 20 % = peso normal 15 a 25 % = peso normal
20 a 25 % = sobrepeso 25 a 30 % = sobrepeso
+ de 25 % = obesidad del 30 % = obesidad
También se utiliza para el diagnóstico de obesidad el llamado Índice de Masa Corporal (IMC) que no es otra cosa que la relación matemática que existe entre el peso corporal y la talla elevada al cuadrado.
Segunda diferencia: la localización del exceso graso.
Permite diferenciar tres tipos clínicos de obesidad, que son las siguientes:
Obesidad ginoidea. Es aquella en la que el exceso del tejido graso se localiza en las caderas y en miembros inferiores, y que se relaciona más con trastornos varicosos, locomotores y estéticos, edemas, y alteraciones de los pies. Es más frecuente en las mujeres
Obesidad androide. Se localiza en la parte superior del cuerpo, tronco, tórax, hombros y brazos, predomina en los hombres y suele estar relacionad con trastornos metabólicos como diabetes, dislipidemias y gota, por ejemplo.
Central, abdominal o visceral. Se localiza predominantemente en la región del abdomen y se relacionada con trastornos cardiovasculares, coronarios, y de hipertensión arterial, entre otros. Es, sin ninguna duda, la de peor pronóstico.
También podríamos definir una cuarta y muy frecuente que es la "mixta" y consiste en una mezcla de las anteriores.
Tercera diferencia: La cantidad del exceso de peso
Sabemos que no es lo mismo tener 2 o 3 kg de más, que 10 o 20. Pero en cuanto a los problemas de salud que esto nos produce, el proceso es el mismo. Se comienza con unos pocos kilos de más y si no se pone límites, el aumento puede terminar en cifras insospechadas, si bien es cierto que no toda la gente aumenta la misma cantidad y de la misma forma. De modo que es necesario estar atentos si la balanza comienza a subir, para poder comenzar a cuidarse y no postergar la dieta con excusas que, con el tiempo, lo van a perjudicar.
Cuarta diferencia: La interpretación social del problema.
Hubo una época en la que tener algunos kilos de más, o ser estar obeso, era considerado como un signo de poder y riqueza. Era lógico, ya que esto ocurría en las clases sociales que podían comer a voluntad y sin privaciones, pero así también padecían las enfermedades típicas de los obesos y de los reyes (diabetes y gota, por citar sólo dos ejemplos) y el promedio de vida se acortaba. Hoy se sabe la obesidad no tiene buen pronóstico y es generadora de muchas enfermedades invalidantes y de gran mortalidad. Por esta razón, estar en el peso adecuado prolonga la vida y mejora su calidad.
Tampoco es conveniente el otro extremo, es decir, estar por debajo del peso adecuado. Esto ocurre en muchas personas que no tienen claro su esquema corporal y por razones muy complejas buscan un peso demasiado bajo para su edad y momento biológico, llevándolas sin darse cuenta a otros trastornos de salud tan o más importantes que el de la obesidad.
Por eso no olvide que su peso adecuado, normal o saludable, muchas veces coincide con el que usted desea pero otras no, porque está por encima o por debajo. Entonces, para evitar trastornos, consulte a su médico para que lo oriente y le diga a través de todos estos métodos y otros más que existen, cuál es "su" peso, el peso que le corresponde para el momento actual.






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