Hay algo que hay que tener muy presente, hasta hoy ningún alimento por si solo puede prevenir el cáncer. Pero si usted puede reducir el riesgo de desarrollar algunos de ellos, solamente cambiando los hábitos alimentarios. La alimentación es uno de los factores que pueden mejorar el riesgo y es uno de los riesgos que usted puede controlar.
El cáncer es una enfermedad que
a pesar de los avances de la medicina, aún no se ha podido aclarar en su
totalidad algunos aspectos del mismo. Cada día se le dá más importancia, con
respecto a sus causas a ciertos factores genéticos y especialmente aquellos
como: ambientales, las dietas deficientes, el tabaco, el sol, etc.
Se ha visto en animales, que
alimentándolos con dietas ricas en grasas, eran propensos a adquirir cáncer de
piel y de mamas. Así como también se vio mayor incidencia de cáncer en
poblaciones humanas con dietas ricas en grasas. Esto último ha sido debatido
recientemente y no pudo ser probado por grupos muy serios como: US Department of
Health and Human Services y Nacional Research Council.
Muchas veces los resultados
obtenidos con animales, no pueden extrapolarse al hombre. Un grupo de
investigadores canadienses observaron que ciertas frutas cítricas contienen
ciertos “flavonoides” que parecería ser muy efectivos en la lucha contra ciertos
tumores malignos de piel. En realidad estas sustancias (antioxidantes:
Betacaroteno, Betacianina, clorofila, licopenos y Resveratrol) que actuarían
sobre los radicales libres, limpiarían por decirlo de alguna manera a las
células de sustancias tóxicas. En estos casos sí podemos hablar de sustancias
anticancerígenos. Actualmente esto está muy discutido y controvertido, por las
dosis que deberían utilizarse y aún no se han logrado comprobaciones muy
convincentes. Según los expertos del World Cancer Research Fun International (WCRFI)
“entre el 30% y 40% de los cánceres, se pueden evitar siguiendo dietas
apropiadas (ricas en vegetales, frutas y fibras) y una actividad física regular
y apropiada”. Como usted verá son conductas de vida y hábitos alimentarios y no
un alimento determinado que actúe directamente sobre el mismo.
La Sociedad Americana del
Cáncer recomienda:
·
Consuma
abundante cantidad de frutas y verduras diariamente.
·
Utilice
harinas de grano entero (Integrales), disminuya el consumo de azúcares refinados
(azúcar y dulces)
·
Limite las
carnes rojas (especialmente las de alto contenido en grasas)
·
Adopte un
estilo de vida físicamente activo.
·
Logre un
peso adecuado y manténgalo toda la vida.
·
Limite el
consumo de alcohol.
Esto nos demuestra que no
existen alimentos que sean anti cáncer, pero sí existe un estilo de vida que
puede favorecer y mucho en la prevención de muchos tumores malignos.
Casi todas las recomendaciones
dietéticas difícilmente sean nocivas (menos carne, más pescado, más frutas y
vegetales y menos grasas) es más, pueden proteger de las enfermedades cardíacas,
aún cuando no tengan mayor efecto sobre el cáncer.