Millones de mujeres enfrentan el dilema de tomar estrógenos durante la menopausia. ¿Vale la pena la protección de la hormona contra los males cardíacos y la osteoporosis si hay posibilidad de que se incremente el riesgo de contraer cáncer de mama?
Un nuevo
estudio en 37.105 mujeres parecía ofrecer una respuesta positiva a favor de las
hormonas al encontrar escasa o poca evidencia de que las ligue con los tipos
más comunes de cáncer. Sin embargo, los especialistas encontraron un mayor
riesgo de otros cánceres menos comunes, pero afirman que este hallazgo no es
completamente desalentador porque éstos últimos responden mejor al tratamiento
y tienen menos probabilidades de extenderse al resto del organismo que las
formas más comunes.
El doctor
Thomas Seller, autor del estudio y Epidemiólogo, además de director asociado
del Centro de Cáncer de la Clínica Mayo en Rochester, Minesota, dice que los
resultados indican que en términos generales, los beneficios del tratamiento
hormonal superan a los riesgos.
El tratamiento con estrógenos en la etapa de la menopausia y aún previa a la
misma, es muy diferente en la actualidad, que hace 35 años. Hoy los
medicamentos de síntesis que se utilizan son de menores dosis y con mucha mayor
tolerancia.
Los
efectos positivos sobre el organismo, son innegables, pero también son ciertos
los riesgos. Por esto lo más importante es realizar un verdadero diagnóstico y
evaluación para su indicación; los antecedentes familiares directos de cáncer
juegan en su contra y hay que tenerlos en cuenta.
Desde el
punto de vista de la alimentación, sigue siendo una recomendación absoluta la
ingesta de una buena dosis de calcio diario, como prevención para la
osteoporosis. Los lácteos (dentro de ellos fundamentalmente los quesos) son una
importante fuente de este mineral.
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