Un estudio realizado recientemente en Escocia demuestra que las semillas de los tomates evitarían la formación de plaquetas en la sangre. Como podemos ver, puede que el modesto tomate cumpla un rol importante en la salud de nuestro aparato cardiovascular.
El
estudio, realizado por el Rowett Research Institute en Aberdeen, Escocia,
encontró que los tomates pueden ser la clave para prevenir coágulos de sangre,
causantes de enfermedades y ataques cardíacos, dos de las causas más
importantes de muerte a lo largo del mundo.
El
film amarillento que recubre las semillas del tomate evita que las plaquetas de
la sangre se congreguen y así elimina coágulos peligrosos que bloquean los
vasos sanguíneos evitando que mueran millones de personas cada año.
Los
investigadores participantes de este estudio, piensan que este gel que se
encuentra alrededor de las semillas, puede presentar un camino alternativo a la
aspirina para el tratamiento anti plaquetas. El tratamiento de aspirina es el
tratamiento más común para evitar los coágulos, pero no se puede aplicar en
pacientes que presentan estómagos dañados y hasta sangrantes frente a este
tratamiento.
El
estudio se operó en un pequeño grupo de voluntarios quienes luego de consumir
el gel cobertor de las semillas demostró disminuir la actividad de las
plaquetas hasta en un 72% sin causar ningún tipo de sangrado estomacal.
Los
vegetales y las frutas han sido considerados siempre como factores que reducen
el riesgo cardíaco, pero el equipo de investigadores de Rowett puntualizó el
gel y lo llamaron el “factor tomate” separándolo de otros antioxidantes
como la Vitamina C.
Este
estudio demostró que los tomates son una de las mejores fuentes naturales
anti-plaquetas, pero se están haciendo estudios para confirmar la presencia de
esta sustancia en fresas, melones y pomelos.