Muchas veces pagamos muy caro el no hacer una dieta adecuada, y me estoy refiriendo a esas comidas ‘rápidas’ que muchas veces utilizamos con una frecuencia mayor a la debida. ¿Es usted de los que están obligados por razones laborales a recurrir a ellas? ¡Cuidado!
No
cabe ninguna duda que los tiempos cambian, y la alimentación
a veces también. muchas personas me comentan frecuentemente, que por sus
horarios y por el poco tiempo disponible en sus lugares de trabajo, están (por
decirlo de alguna manera) obligadas a tener que recurrir a las comidas rápidas.
La situación se agrava, muchas veces, cuando se trata de personas que viven
solas y no tienen quien las espere de noche para cenar con algo preparado. Se
acentúa más aún cuando se trata de hombres que viven solos.
Todos
sabemos a qué nos referimos con lo que llamamos ‘comidas rápidas’: teléfono,
y en pocos minutos tenemos la comida lista en la mesa. ¿Pero a que precio? Y no
me estoy refiriendo al económico, que por cierto resultan bastante onerosas,
sino al precio que pagamos con nuestra salud. Por lo general, en este tipo de
comidas no se sabe cómo fueron preparadas. Casi siempre, en los lugares que las
preparan, no se usa comúnmente aceites de buena calidad y de origen vegetal;
suelen utilizar aceites tipo mezcla con grasas saturadas y en cantidades
bastante importantes. También por lo general son comidas con alto contenido en
sodio. Si usted tiene tendencia a la hipertensión o al sobrepeso, ¡¡¡
cuidado!!! No es éste el mejor tipo de comidas para elegir, ya que por lo
general son hipercalóricas, hipergrasas e hipersaladas.
Algo
similar puede ocurrirle en el trabajo, ya sea la oficina, el negocio o el lugar
donde realice sus tareas habituales. Muchas veces, por falta de tiempo o de un
lugar apropiado, usted come cualquier cosa: un sándwich, empanadas, o esas
tartas que a pesar de ser de verduras son de un tamaño enorme. ¿Sabemos
realmente que contienen?
Usted
sabe que este tipo de dieta no cumple con los requisitos de una alimentación
adecuada y balanceada como nosotros recomendamos.
Pero
¡¡Atención!!. Más de una vez (por no decir todos los días) quizá podamos
llevarnos algunos alimentos saludables: frutas, yogur, ensaladas, etc. o con un
poco de esfuerzo, seleccionar mejor lo que tenemos que comprar obligatoriamente.
Haga
un esfuerzo. Organice su comida con tiempo. Verá que se sentirá mucho mejor.