Los alimentos naturales o procesados, son susceptibles de contaminación ambiental, ya sea por microorganismos, agentes tóxicos u otras sustancias; en todo este proceso, la mayoría de las veces somos nosotros mismos los agentes contaminantes más importantes...
Muchas
de las cosas simples que debemos realizar todos los días, que todos entendemos
y aceptamos, a veces son las que menos se respetan. Sobre todo cuando nos
referimos a la higiene de los alimentos, todos queremos alimentos limpios, sanos
y en perfectas condiciones; pero pocas veces cumplimos o hacemos cumplir las
normas básicas sobre la higiene de los alimentos o sus preparaciones.
Casi
todos los alimentos en su forma natural o procesados, están expuestos a la acción
contaminante de una serie muy grande de microorganismos (bacteria, virus,
hongos, agentes tóxicos) que muchas veces pueden ser inofensivos, pero otras
veces pueden ser altamente nefastos.
La
correcta y adecuada manipulación de los alimentos, es primordial para evitar un
sinnúmero de inconvenientes.
A
diario cometemos errores en casi todo el proceso de la manipulación de los
alimentos y en su preparación, que ocurren sin darnos cuenta pero no son
insignificantes. Descubrirlos y corregirlos, no es otra cosa que una cuestión
de hábito. En todo el proceso, desde la producción hasta el consumo de los
alimentos, los mismos están expuestos a un gran número de agentes naturales y
otros que se acoplan por la manipulación del hombre.
Los
naturales se desarrollan tanto en los alimentos frescos como en los procesados,
produciendo una serie de enfermedades a quienes lo ingieren. Tomando las
precauciones apropiados en las diferentes etapas, con una buena higiene y
manipulación cuidadosa de los alimentos y utensilios de cocina, es posible
prever y evitar muchísimos inconvenientes. Nuestro organismo posee barreras
naturales que nos defienden de estos invasores externos, como son el estómago y
los intestinos; pero si pasan dichas barreras, pueden ocasionar serios
inconvenientes.
Existen
alimentos que por su naturaleza son más susceptibles o vulnerables a la
contaminación bacteriana, como es el caso de la leche no pasteurizada, las
bebidas no embotelladas, los alimentos crudos, las comidas que contengan
alimentos crudos o poco cocinados, la mayonesa las pastas y cremas de pastelería.
Muchos otros pueden traer inconvenientes cuando se les interrumpe la cadena de
frío o si su manipulación no se llevó a cabo con suficiente higiene. Los
alimentos que más frecuentemente producen enfermedades por contaminación son:
el agua, las comidas que se transportan o se llevan (Delivery) y las de venta en
puestos callejeros. El riego y la fertilización de los vegetales con desechos
humanos o de animales (abono), pueden contribuir a la aparición de agentes
bacterianos provocadores de enfermedades.
Las
bacterias se multiplican rápidamente; de una sola bacteria en 60’ surgen
millones, sobre todo en épocas cálidas como es el verano.
A
continuación daré una serie de consejos, que a pesar de ser muy elementales
hay que tenerlos muy en cuenta y respetarlos diariamente:
En
el supermercado
-
Cuando
hacemos las compras, dejar para lo último los alimentos refrigerados
(cremas, leches, quesos, etc.) para que estén menos tiempo sin frío.
-
Compre
solamente la cantidad que pueda guardar o almacenar con seguridad y en
perfectas condiciones.
-
Controle
las fechas de vencimiento de los productos perecederos.
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Los
alimentos refrigerados, deben estar fríos al tocarlos, los congelados deben
estar totalmente congelados, los enlatados no deben estar “hinchados”
“inflados” o con abolladuras.
-
Las
bolsas del supermercado, no deben ser apoyadas en la mesada de la cocina. Es
conveniente limpiar la mesada de la cocina con agua y unas gotitas de
lavandina y luego secarlas con papel.
-
Cuidado
con los trapos y repasadores sucios en la cocina.
En
la cocina
-
Lavarse
las manos antes de tocar los alimentos.
-
Lavar
bien los recipientes, tablas de picar, mesadas y utensilios.
-
Lavar
la pileta de la cocina y todo aquello que estuviese en contacto con la carne
cruda.
-
Durante
la preparación de las comidas no utilizar los mismos utensilios para los
alimentos crudos y cocidos.
-
Descongelar
los alimentos dentro de la heladera o en el horno a microondas y no sobre la
mesada.
-
Si
se va a marinar, colocar en la heladera después de condimentar y no
depositar en la mesada.
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Lavar
los repasadores y trapos de cocina con agua caliente y no utilizar esponjas.
Próximamente
seguiremos con estas recomendaciones.