Aunque usted se sorprenda, no estamos hablando de lo mismo. Bajar de peso es muy fácil, es una de la cosas más sencillas que existen en nutrición. Claro que, antes de seguir adelante con esta hipótesis, es imprescindible aclarar este panorama, no sea cosa que estemos confundiendo bajar de peso con adelgazar. ¿Cuál es la diferencia?. Espero poder aclarárselo en los párrafos siguientes.
El
peso es una medición que involucra todo
nuestro organismo, y esto no es un detalle menor. Quiere decir que cuando nos
subimos a una balanza el instrumento delata el peso de “todo” lo que ponemos
sobre ella. ¿No le pasó alguna vez que se subió a la balanza de una farmacia
con su cartera en la mano? Por supuesto que la báscula no sabía que
usted portaba ese adminículo e incluyó todo al pesar. Pero estamos hablando
errores o acciones involuntarias, como pesarse con calzado o con ropa de abrigo,
que también involucran un peso extra al de nuestro organismo.
Este
error común puede servir para que comencemos a explicar la diferencia entre
bajar de peso y adelgazar. Volviendo al ejemplo anterior, si usted pesó 75 kg
con cartera y ropa de abrigo, y luego se quitó la ropa y se volvió a pesar
acusando 73 kg, ha conseguido la maravilla de bajar ¡2 kg en medio minuto!. ¿No
le dije que bajar de peso es muy fácil?
Es
cierto, lo que bajó es de ropa y no el peso de su propio cuerpo. Pero
apliquemos ese concepto a la diferencia entre bajar de peso y adelgazar.
Adelgazar,
por definición, puede significar afinar o afilar y, desde el punto de vista
biológico, incluye sinónimos como enflaquecer, desmejorar, secar, demacrar,
desnutrir o descarnar. Observamos que en la mayor parte de las acepciones está
incluido el concepto de perder cierto tipo de tejido. Cuando el término lo
utilizamos para referirnos a lo contrario de la obesidad, debemos considerar
primero qué se entiende por obesidad.
La
obesidad es, por definición, el aumento del tejido graso (o adiposo) del
organismo. Por eso una persona que aumenta varios quilos de masa muscular no se
considera obeso, y sí lo es el que los aumenta de grasa. Por lo tanto,
adelgazar se considera disminuir la cantidad de “tejido graso” o de grasa
corporal.
Pero
volvamos al primer ejemplo, el de bajar de peso. Si una persona toma un diurético
y se pesa después de haber orinado dos litros de agua, va a pesar 2 kg menos;
pero... ¿debo decir que adelgazó 2 kg?
¿No es lo mismo que si se
hubiera quitado la ropa y la cartera?
Por
eso insisto en que adelgazar y bajar de peso son dos cosas muy distintas. Para
bajar de peso suelen hacerse cosas, muchas veces insólitas y peligrosas como
tomar diuréticos, laxantes, y tantas otras que pueden comprometer seriamente la
salud. Es por eso que si lo que se desea es adelgazar, primero habrá que estar
seguro de que se tiene exceso de grasa para luego poder optar por el tratamiento
apropiado que nos lleve reducir específicamente el exceso de grasa corporal,
sin perder agua ni masa muscular. En ese sentido, lo aconsejable es adoptar una
dieta de bajas calorías, personalizada y acompañada de un plan de actividad física
adecuado a las necesidades de cada uno. Es fundamental, además, contar con la
supervisión de un profesional especializado, de su confianza, para que pueda
ser un buen guía en esta terapia.
-------------------------------------------------------------