Como usted se imaginará, no nos referimos a las "picadas de autos" o a las "picadas" con que nos martirizan los mosquitos. Nos referimos a otra picada peligrosa y es la que se anticipa a muchas comidas, como nuestro infaltable asadito de los domingos.
Esta
famosa entradita, en nuestro medio están constituidas en general por: salamines,
choricitos, aceitunas, papas fritas, quesos duros y picantes, maníes, etc. Todos
o muchos de ellos alimentos con alto contenido en grasas saturadas de origen
animal, alimentos hipersalados y de alto contenido calórico. Casi siempre se
acompañan con bebidas alcohólicas y muy pocas veces con agua mineral. Todo esto
conforma una forma de comer y agasajar a nuestros invitados. Si la ingesta de
esta picada fuera muy escasa y muy moderada, podría considerarse un verdadero
aperitivo, o sea un conjunto de alimentos que estimulan el apetito y para tal
función se utilizan. Pero por lo general ocurre todo lo contrario: la comida se
atrasa, el apetito crece y no se utiliza como aperitivo sino para saciar el
apetito desmesurado que venimos acumulando. La cantidad ingerida es de muy alto
contenido calórico y no hace otra cosa que sumar kilos de más a su cuerpo, pero
además la calidad de sus nutrientes (grasas saturadas, sal, alcohol) es
francamente contraproducente para nuestra salud. Deben ser muy precavidas de
estas "picadas" las personas con hipertensión arterial, exceso de colesterol y
triglicéridos, diabetes, gota, sobrepeso, obesidad y personas con intolerancias
gástricas.
En
cuanto a las calorías ingeridas en cualquier picada se superan fácilmente 300 a
350 calorías, antes de comenzar a comer. Esto siempre suma kilos a su cuerpo y
con nutrientes muy poco saludables.
No cabe
ninguna duda que provocan saciedad y placer (en las personas que son proclives a
este tipo de ingestas), pero también se puede obtener lo mismo realizando
algunos cambios de ingredientes, logrando acumular menos kilos y mucho más sano.
Por ejemplo: reemplazar los salamines por pickles, aceitunas lavadas y
aromatizadas, cebollitas en vinagre, empanaditas de humita, algunos tallos de
apio y zanahoria cruda y acompañados con jugos, bebidas ligth o aperitivos sin
alcohol. Claro… quizá no es igual, pero es más sano y saludable. El verdadero
objetivo debería ser el placer de estar juntos y de compartir un momento de
alegría y buen humor.