Para una cantidad importante de mujeres en edad fértil, la semana previa a la menstruación puede transformarse en días verdaderamente molestos, donde predominan los cambios de carácter y la retención de líquidos corporales.
El síndrome premenstrual (SPM) se describió hace unos setenta
años (1930) y ocurre en un pequeño porcentaje de mujeres en edad fértil. Abarca
la semana previa a la aparición del periodo menstrual. Se caracteriza por la
presencia de un conjunto de signos y síntomas como ser: retención de líquidos
corporales, sensación de hinchazón, cambio de carácter, dolores ginecológicos y
otras manifestaciones subjetivas (depresión, mal humor, dolor de cabeza, etc.).
La intensidad y manifestación del mismo es muy variable y diferente en cada
mujer. La causa de este estado aún no esta muy dilucidada, para algunos se trata
además de un desorden hormonal con alteraciones químicas cerebrales y
deficiencia de complejo B y Vit.E. También para otros intervendrían en el SPM
las endorfinas y prostaglandinas.
Los síntomas más frecuentes son la ansiedad, depresión,
irritabilidad, cambios de humor, dolores abdominales (dismenorrea), tensión en
las mamas, cambios en el interés sexual y ganancia de peso.
La retención de líquidos es el síntoma más común en estos días y
la ganancia de peso es la consecuencia inevitable para las mujeres que lo
padecen. Esta ganancia puede llegar a ser mayor de un Kilo en algunas mujeres.
Esta retención se traduce como “hinchazón” (edemas) preferentemente en las manos
y tobillos.
Es más frecuente en las mujeres después de los 30 años que es
cuando por lo general, los niveles de hormonas (estrógenos) comienzan a
disminuir. La disminución de los estrógenos, también pueden estar influenciados
por el estrés y las tensiones emocionales. Esto no quita que también puede
ocurrir en gente joven antes de los 30.
El tratamiento se debe encarar desde dos puntos de vista:
Uno es el tratamiento de los síntomas, con anti-inflamatorios no
esteroides (Ibuprofeno), antidepresivo, diurético, anovulatorio
(anticonceptivos). De acuerdo a los síntomas que presenta.
Otro es la alimentación, esta debe ser una dieta sana y
balanceada, rica en frutas (que aportan minerales) y verduras frescas (que
aportan vitaminas). Fundamentalmente disminuir la sal de la alimentación, no
solo en la mesa sino también en la cocina y evitar los alimentos salados (sopas
rápidas, enlatados, papas fritas, etc.), en el caso de aquellas mujeres que
cursen el SPM con hipoglucemia (descenso del azúcar en la sangre) incrementar o
utilizar algo de azúcar o cosas dulces. Beber abundante agua y agregar fibras a
la alimentación, esto último puede ayudar a disminuir los niveles de estrógenos
y mejorar los síntomas.
La actividad física es muy importante ya que ayuda al organismo a
regular los líquidos, por ejemplo caminar rápido 30 minutos 4 veces por semana.
La utilización de diuréticos en algunos casos, debe ser siempre
indicada y controlada por el médico, ya que su uso indiscriminado y sin control
puede provocar pérdidas importantes de potasio (K) y calambres.