Las civilizaciones egipcias de hace más de 4.00 años, entendían que los hongos de alguna manera, le aseguraban la inmortalidad. Obviamente estaban equivocados, las verdaderas bondades estaban en el sabor que aportaban a las comidas.
Luego se dieron cuenta de su error y al apreciarlos de tan
elevado sabor, los decretaron alimentos “para la realeza” razón por la cual
ningún plebeyo podía probarlos.
También en épocas más modernas en Rusia, China, México y América
Latina, los utilizaban para rituales sagrados, sobre todo los de sombrerito, ya
que le atribuían una fuerza sobrehumana y los ayudaba para encontrarse con sus
dioses.
Se dice que fue el Rey Luis XIV el primer cultivador de hongos en
cuevas especiales en las cercanías de París. Luego fueron los ingleses y de allí
se popularizó hacia Europa y a mediados del siglo IXX se introdujeron en los
Estados Unidos.
Se puede decir que los hongos aparecen y están en todas partes y
medios. En las aguas, en los suelos, en el aire, en las plantas. Muchos de ellos
son comestibles y de excelente sabor, otros se utilizan en la industria
farmacéutica, se utilizan para la fabricación del pan y la cerveza. También los
hay tóxicos y venenosos y algunos pueden llegar a ser fatales.
Se dicen que hay más de 50.000 especies y más de 2.500 variedades
que se cultivan en todo el mundo. Los frescos brindan una selección de sabores y
texturas para disfrutar. Los más conocidos: Los portobellos, shiitakes, criminis.
Son ricos en fósforo y potasio, no tienen colesterol, ni fibras y
son de muy bajas calorías no llegan a 30 calorías por cada 100 gr.
Informe Nutricional:
Por cada 100 gr. del
producto.
Calorías H.C.
Gr. Pr. Fibra Sodio Hierro Potasio Fosf. Ac.Urico Colest.
(cal) gr. mg. mg. mg. mg. mg.
mg.
28 4,4
0,3 2,7 1,9 15 0,8 414 116 30 0
Para cosecharlos
es necesario conocer bien los secretos para su recolección y reconocimiento de
los comestibles o venenosos. En el supermercado es imprescindible asegurarse de
la fecha de vencimiento, cuando se compran sueltos desechar los que no estén
intactos o no tengan consistencia firme, seca, manchada o pegajosa. Para
mantenerlos en la heladera es conveniente en bolsas cerradas.