Cuando el cuerpo necesita hidratación se manifiesta habitualmente una sensación: la sequedad de las mucosas de la boca y garganta. Esto significa que la sed ha hecho su aparición, para avisarnos que debemos reponer el líquido necesario para conservar la vida!
La sed es una sensación que se percibe cuando las células de
nuestro cuerpo están con un déficit de agua. Cuando por cualquier razón las
células del cuerpo pierden agua, modifican su tamaño y se achican. O sea
comienzan a deshidratarse, de allí se activa el hipotálamo y este emite órdenes
al cerebro y de esa forma se activa la sensación de sed.
Cuando las células pierden agua, con ella se movilizan los
electrolitos dentro y fuera de las mismas y se modifica el equilibrio de esos
sistemas, el sodio en todo esto, cumple un rol fundamental y su pasaje a través
de las membranas es determinante para que ocurran estos cambios. Cuando
eliminamos agua se aumenta la concentración de sales fuera de la células
(líquido extracelular) y se altera el equilibro dentro (líquido intracelular) y
fuera de las células. El organismo para normalizar dicho fenómeno emite una
señal: la sed.
Para nuestra salud, bebamos agua, pero no debemos esperar a tener
sed para hacerlo. Nuestro organismo no permite almacenar agua, las reservas son
muy escasas y se agotan inmediatamente. Un ser humano puede estar más de 30 días
sin comer, pero muy pocas horas sin beber.
Hay que beber agua antes de tener sed. El agua es un elemento
indispensable para toda forma de vida. En todo el mundo se le imputaron
cualidades mágicas, y en muchos lugares se desarrollaron creencias y leyendas en
torno a los manantiales y ríos. También se le agregaron cualidades curativas y
así aparecieron las termas.
En algunas personas existen manías de tomar grandes cantidades de
agua al día, que en algunos casos superan ampliamente los 5 o 6 litros diarios.
Esto se denomina Potomanía. Se considera normal para los adultos una necesidad
diaria de agua entre 30 y 35 ml/K/día. Esto representa para una persona de 70
Kg. Entre 2.100 y 2400 cc. De agua por día en todo concepto, la proveniente de
las bebidas, de los alimentos y del propio metabolismo. Como verá usted es muy
saludable tomar agua, pero tampoco es necesario tomar grandes cantidades de
ella, últimamente se ve como una moda de la necesidad de andar siempre con la
botella de agua mineral a cuestas.
Los bebés necesitan abundante agua, ya sea como leche o como agua
por el biberón. Los bebés necesitan aproximadamente entre 90 y 140 ml./k/día. La
deshidratación en un bebé siempre es un problema serio. Una simple prueba
permite saber si un bebé está deshidratado: basta con pellizcarle suavemente la
piel del antebrazo y si el pliegue se mantiene, el bebé presenta signos de
deshidratación. De inmediato debe consultar con su médico.