Si usted pensó en algún momento consumir alimentos congelados, hágalo con tranquilidad. Mantienen prácticamente el mismo valor nutricional que los alimentos frescos, no igual, pero casi igual. Los procesos actuales de congelación industrial hacen que se puedan lograr dichas características.
La congelación
es un proceso de conservación de alimentos que tiene por objetivo mantenerlos
intactos por un determinado tiempo y conservar su óptima calidad. Para ello, los
productos destinados a la congelación deben ser de calidad excelente, estar en
un estado de frescura total y en un punto de madurez adecuado.
La congelación debe
realizarse con máximo cuidado de higiene, limpieza y rapidez, evitando la
deshidratación del producto y su posterior contaminación.
Los alimentos a
congelar deben ser envueltos en embalajes impermeables, opacos a la luz y con
etiqueta con fecha de elaboración y vencimiento.
Todo paquete debe ser
"para una sola vez", y de ninguna forma debe recongelarse un alimento
previamente descongelado. Los
alimentos congelados pueden llegar a perder o modificar algo de su contenido
nutricional en relación a vitaminas y minerales. Esta pequeña modificación no es
ningún impedimento para su utilización, y menos aún de su calidad nutricional.
En cuanto a las diferencias más notables que tienen con respecto a las verduras
naturales, desde el punto de vista nutricional son casi nulas. Pero donde si las
hay, es entre las que se comen cocidas y las que se comen crudas. Por eso es que
aquellos vegetales que se consumen crudos (lechuga, tomate, berro, etc.) deben
ser alternados con los que sí deben ser cocidos.
Una duda frecuente
es que debe decir en el envase de los vegetales congelados para poder comprarlos
con confianza. Es fundamental que figure la fecha de vencimiento. Pero también
muy importante es verificar que el contenido de las bolsas de vegetales
congelados mantenga las piezas sueltas y no en forma de bloques, ya que
esto estaría demostrando una pérdida en la cadena de frío.
Las carnes
congeladas pueden ser conservadas de 8 a 12 meses. Las verduras y frutas entre 6
y 12 meses, los pescados y mariscos no más de seis meses. Los alimentos
congelados son alimentos dotados de gran seguridad, por que al mantenerse
siempre en el frío los microorganismos patógenos se encuentran controlados
permanentemente, de esta manera los gérmenes no pueden proliferar y los
parásitos se destruyen.
Con respecto a las pérdidas de
los nutrientes es sabido que la congelación y descongelación de frutas y
vegetales, rompe las membranas de las células y libera enzimas intracelulares
que pueden oxidar o alterar la composición química de las vitaminas. En estos
casos la presencia de la vitamina C, actúa como un protector que impide las
pérdidas por oxidación, mientras que el hierro reduce su estabilidad. Con los
nuevos métodos industriales de congelación dichas pérdidas han disminuido
marcadamente. En consecuencia al congelar un producto fresco en óptimas
condiciones, muy rápido y a muy baja temperatura, se mantienen los nutrientes
esenciales intactos.