El consumo de frutas y hortalizas en la Argentina es verdaderamente bajo, se considera que se consume apenas la mitad (200 g diarios) de lo que debería consumirse normalmente (400 g diarios).
Los consumidores argentinos, por más que los médicos y las
instituciones lo recomienden como ideales para una alimentación equilibrada,
somos bastante esquivos de incorporar hortalizas y frutas en nuestra dieta
diaria. A pesar de estar al alcance de todos y a un precio muchas veces
razonable. El precio a veces puede variar de acuerdo a la época del año y a
también a otros factores. Estamos lejos en nuestro país de cubrir los
requerimientos diarios que los organismos internacionales como la OMS
recomiendan (400 gramos diarios como mínimo, sin contar papa y batata).
En general son alimentos de alto valor nutricional por su
contenido en vitaminas, minerales y antioxidantes, aportan pocas calorías y
presentan un alto contenido de agua y fibras. Son los alimentos ideales para
realizar dietas de bajas calorías por su alto poder de saciedad. No contienen
colesterol y el contenido de grasas es muy bajo con excepción de la palta (15%).
Presentan pigmentos (beta carotenos) que son precursores de la vitamina A.
Brindan color a las frutas y actúan como antioxidantes, compartiendo este efecto
con la Vitamina C. No debemos olvidarnos de los fitoquímicos (fitoesteroles y
fitoestanoles) que presentan. Es muy importante incluir frutas y verduras de
todos los colores a lo largo del día.
No es tan difícil cubrir las necesidades, solo se necesita
incorporar 2 porciones de verduras (1 cocido y1 cruda) y 3 frutas en todo el
día, para ello hay que planificar su ingesta en la casa, en el trabajo, en el
club, etc. Los vegetales verdes oscuros como la acelga, la espinaca, el berro y
el brócoli, son fuentes importantes de ácido fólico. Recordar que las hortalizas
y frutas enlatadas o congeladas, son tan nutritivas como las frescas. Para
cocinarlas, es mejor introducir las hortalizas en el agua hirviendo, cocinarlas
en trozos grandes y con poco agua. El método ideal para conservar los
nutrientes, es la cocción “al vapor”.