A pesar que actualmente se producen alrededor de 3.000 millones de envases por año. Aún existe mucho desconocimiento sobre sus características, ingredientes, grado de seguridad en su consumo y posición dentro de las normas alimentarias.
Estas bebidas energéticas, más conocidas por su nombre en inglés
“Energy Drinks”, fueron creadas en Austria y lanzadas al mercado con el nombre
“Red Bull”en 1987. Por lo general son bebidas sin alcohol, gasificadas, que
están compuestas básicamente por: cafeína, hidratos de carbono, otros azúcares,
aminoácidos, vitaminas, minerales, extractos vegetales, aditivos, colorantes,
acidulantes y saborizantes. Están ubicadas como alimentos funcionales y dicen
que proporcionan como beneficio específico “vitalidad”. El concepto de
energético de las mismas está dado por las calorías que aportan, la vitalidad la
proporcionan sus otros componentes a través de diferentes formas, especialmente
en ciertas situaciones de desgaste físico o mental.
Como todo alimento funcional, no debe reemplazar a ningún
alimento, sino aportar algún beneficio adicional. Están introducidas en las
legislaciones alimentarias de cada país y no en las que regulan los
medicamentos.
Composición Nutricional
Los carbohidratos más comunes son: sacarosa, glucosa y fructuosa.
Como aminoácidos la taurina. Como vitaminas las del grupo B1, B2, B6 y B12 y en
algunas, vitamina C. Como aditivos acidulantes, tienen ácido cítrico. El
conservante más común es el benzoato de sodio.
Cafeína:
es una sustancia cuya acción es estimulante cerebral, que lo logra al disminuir
la acción de la adenosina, un transmisor nervioso que produce calma. Crea una
sensación de energía durante algunas horas. Este estado que podríamos llamar de
“alerta” hace que se aumente la concentración y la resistencia a mayores
esfuerzos físicos. Esta sustancia está comprobado que no provoca ciertas
enfermedades como la diabetes, el cáncer, osteoporosis y que tampoco genera
adicción. Si puede generar acostumbramiento. También debemos tener presente que
la cafeína se encuentra en numerosos productos de consumo habitual. La tabla
adjunta es más que elocuente con respecto a las cantidades diarias que se
consumen.
Producto Porción mg de
cafeína
Café 1 taza chica 95 a 125 mg
Té 1 taza 60 y 90 mg
Yerba mate 1 mate (50cc) 70 y 400 mg
Gaseosa 1 vaso (250cc) 8 y 50 mg
Analgésicos 1 comprimido 40 y 60 mg
Beb.Energética 1 Lata (250 cc) 28 y 85
mg
Seguridad y consumo
La discusión habitual y que aún no está esclarecida
científicamente, es la asociación de bebidas energéticas y alcohol.
Especialmente en adolescentes. Está claro que el alcohol es nocivo por si mismo
y sin ningún tipo de discusión. También la Ley prohíbe vender alcohol a los
menores de 18 años. Se dice que la asociación de alcohol con la cafeína y la
taurina es contraproducente. Aún no hay evidencia científica en ese aspecto.
Otras veces se menciona el contenido en cafeína de las bebidas energéticas, pero
como usted vio de acuerdo a la tabla, muchas veces consumimos más cafeína
tomando mate que bebiendo una bebida energética.
Podemos concluir diciendo que todos los ingredientes de estas
bebidas, están aprobados por las legislaciones alimentarias. Aún no hay pruebas
científicas sobre los efectos del alcohol con las bebidas energéticas, más allá
que el provocado por el mismo alcohol. Debemos decir como siempre que el consumo
con moderación de las bebidas energéticas (1 a 2 por día), no trae
inconvenientes ni consecuencias adversas para la salud.