Las “dietas milagrosas” o también llamadas “dietas de moda”, realmente existen por que se publican frecuentemente por casi todos los medios de comunicación, esto no indica ni garantiza que sean dietas beneficiosas para la salud. Ninguna Institución científica nacional o internacional, dio el visto bueno o aprobó alguna de ellas.
Casi todas ellas son deficitarias, en mayor o menor
medida, de algún nutriente esencial y pueden ser perjudiciales a la salud, si
son utilizadas por un tiempo prolongado. Su objetivo en general es: “perder peso
en forma sana y duradera”. Esto es una gran estafa, ya que ninguna de ellas (a
pesar de que hablan de dietas sanas), tratan de cambiar o modificar los malos
hábitos alimentarios. Todas prometen adelgazar rápido y sin esfuerzo (magia,
espectáculo), sin darse cuenta que además de provocar una carencia de nutrientes
esenciales, pueden provocar problemas de salud. Habitualmente muchas personas
que las llevan a cabo, al dejarlas, recuperan rápidamente los kilos perdidos,
fenómeno conocido como efecto “yo-yo” y muchas veces aumentan más kilos de los
que tenían antes de comenzar la dieta. Esto es debido a que se realiza una dieta
pero no se cambian los hábitos alimentarios, solo se busca perder peso.
Cada año se multiplica la publicidad de innumerables
“dietas milagrosas”, carentes en casi todos los casos, de todo rigor y criterio
científico.
Analizarlas una por una, sería una tarea agotadora
(casi imposible de realizar), acá solamente daremos algunos lineamientos de
ellas. Teniendo en cuenta solo algunos aspectos de las mismas:
1.- Dietas que se basan en la toma de un solo
alimento, como son: la dieta de las uvas, la de la zanahoria, la del
espárrago, o de cualquier otro alimento. Ellas fomentan solo el consumo de un
alimento determinado (habitualmente virtuoso por sus cualidades benéficas), que
en general da el nombre a la dieta. Son aburridas, poco agradables,
desequilibradas y sin base científica. Van totalmente en contra de las normas
nutricionales de una alimentación sana y normal.
2.- Dietas de muy bajo valor calórico diario.
Como son las dietas de Shelton, la dieta de las proteínas, la de los 150 gr.
Todas ellas dietas muy peligrosas para las persona, si no tienen un riguroso
control médico. Se incluyen en estas las dietas que van de 400 a 1.000
calorías/día. El uso continuado e indiscriminado de las mismas puede causar
trastornos gastrointestinales, malestar general, mareos, intolerancia al frío,
sequedad de la piel, uñas frágiles, caídas de cabello, dolores musculares,
amenorreas (falta del período menstrual), insomnio, irritabilidad y depresión.
Toda dieta que aporte menos de 1.000 calorías diarias, resulta totalmente
insuficiente para una nutrición correcta. Nunca una dieta de este tipo debería
ser realizada por una persona sin un control médico de cerca.
3.- Dietas pobres en carbohidratos y ricas en
grasas. Un ejemplo de ellas son: la Dieta Disociada, la de las proteínas, la
de Shelton. Prometen resultados rápidos solamente si se come carnes, huevos y
otros alimentos ricos en proteínas y grasas, suprimiendo al máximo los alimentos
ricos en hidratos de carbono como son los cereales (arroz, trigo, maíz) y sus
derivados (pastas, pan, galletas,) papas y batatas. El aporte excesivo de
proteínas y grasas, con una insuficiente cantidad de hidratos de carbono, es una
verdadera dieta disarmónica y altera el normal funcionamiento del organismo. Las
consecuencias pueden ser, descalcificación ósea, alteraciones renales, fatiga y
mareos, por carencia de hidratos de carbono. Pueden traer trastornos de
deshidratación, elevan los niveles de colesterol y triglicéridos, así como los
valores de ácido úrico. Estas dietas con tan poca cantidad de fibras,
generalmente favorecen la constipación. No deben utilizarlas nunca las personas
con colesterol o triglicéridos elevados, con enfermedades cardiovasculares, con
gota o constipación.
4.- Dietas graciosas. Como lo son la dieta
del buen humor, dieta Weight Watchers, la dieta del chocolate. Casi todas
utilizan en su publicidad a personajes famosos, que incluyen menús extraños,
desconocidos y muy sabrosos, o bien mensajes sumamente originales y que nada
tienen que ver con una correcta y adecuada alimentación.
Recuerde siempre que cualquier plan alimentario
siempre debe ser personal y tratar de que cumpla con los postulados básicos de
la nutrición (como siempre defendemos desde “aprenderacomer”) las dietas deben
tratar de ser: variadas, completas, armónicas y adecuadas a cada persona.