Toda persona que padezca esta enfermedad, a medida que pasa el tiempo, pone en riesgo extremo su salud física, incluso su vida. El progreso de esta enfermedad produce fallas en el funcionamiento del corazón, hipotensión (caída de la presión), fallas del riñón, problemas digestivos, neurológicos (depresión), amenorrea (faltas del periodo menstrual), anemia y descalcificación de los huesos, entre otras.
Muchas chicas jóvenes, especialmente
adolescentes, viven preocupadas y muchas veces obsesionadas por su cuerpo y
distorsionan su imagen corporal, realizando en forma exagerada deportes y dietas
sumamente estrictas y muy pocas veces controladas. No se aspira a ser, sino a
parecer y solo les importa la silueta. En algunas culturas marcadamente
elitistas, se le dá tanta importancia a la apariencia corporal, que por el solo
hecho de ser aceptado y no rechazado, estas jóvenes son víctimas de tal
situación. El mercado del “adelgazamiento”, la moda y sus creadores, al igual
que los medios de comunicación juegan un rol fundamental en la conciencia y en
los cambios del comportamiento alimentario de estas jóvenes susceptibles.
Las consecuencias psicológicas, no son menos
graves ya que la retracción, el temor a encarar los problemas de la vida y el
aislamiento, se acentúan y el paciente se va aislando de los amigos, de la
familia e incluso de su propia vida.
Dentro de las manifestaciones
cardiovasculares más frecuentes, suelen aparecer “bradicardia” (disminución
de la frecuencia cardiaca), “hipotensión arterial” (descenso de la presión
arterial). La malnutrición produce una disminución del tamaño y de las cavidades
del corazón. Todo esto acompañado con una marcada disminución del volumen
sanguíneo proporcional a la pérdida de peso corporal. Según estadísticas serias,
la mortalidad en personas con anorexia nerviosa, varía entre el 5 y 30%, en
muchos de estos enfermos con muerte súbita y no esperadas atribuibles a las
arritmias secundarias o al abuso de laxantes o vómitos por alteración de los
electrolitos sanguíneos. Cuando el descenso de peso es del 35 al 40 % del peso
inicial, el riesgo de lesiones cardíacas y mortalidad, es superior.
Las manifestaciones gastrointestinales
son, enlentecimiento del transito intestinal, hinchazón, flatulencias y
constipación. Este último síntoma induce a muchos pacientes a la utilización
exagerada de laxantes, y en otros pacientes el abuso de los mismos provoca
diarrea, y piensan que les ayuda a perder peso. La anemia e lo más
frecuente en la mayoría de los pacientes, debido a la deficiencia de hierro. En
la mayoría de los pacientes con anorexia se observa
hipercolesterolemia.
Los
trastornos hipotalámicos y endócrinos, están presentes en todas las personas con anorexia
por una distorsión marcada de los reguladores cerebrales. La aparición más
frecuente es la amenorrea secundaria (falta de menstruación por varios
meses). Esta se recupera nuevamente cuando estos pacientes con anorexia retoman
su alimentación normal y recuperan el peso.
Actualmente en muchas sociedades, se hace un
culto al cuerpo, chicas jóvenes de cuerpos delgados y esbeltos, es como que la
belleza está al alcance de todos. No cabe ninguna duda que la anorexia conlleva
factores ambientales y muy determinantes para muchas jóvenes, esto cambia sus
conductas y actitudes. Estos pacientes sufren mucho y mal por sus propios
conflictos y los adquiridos. Esta es la razón por la cual se debe investigar y
pesquisar tempranamente en todos los jóvenes ciertas conductas y actitudes
sospechosas para poder tratarlas y corregirlas, antes que la enfermedad se
manifieste.