Existen varias formas de luchar para mejorar los niveles de colesterol en la sangre, una vida sana, actividad física regular y constante, una dieta con bajo contenido de grasas y rica en vegetales y frutas. Son algunas armas que tenemos a mano para lograr buenos resultados. Pero en los últimos años se han sumado otras(los Fitoesteroles), que también nos pueden ayudar en esta guerra.
Los Fitoesteroles (F) y sus formas reducidas los
Fitoestanoles, son sustancias presentes en los frutos, semillas, hojas y
tallos de casi todos los vegetales conocidos, químicamente son muy similares
al colesterol animal. Por lo tanto cuantos más vegetales incorporemos a nuestra
alimentación, mayor será la ingesta de F. Se considera que la población en
general su ingesta diaria oscila entre 200 y 500 mg. /día. Cuando estos
elementos son ingeridos en un rango elevado 1 a 3 gramos (1.000 a 3.000)
diarios, se podrían considerar en la actualidad como verdaderos aliados en la
prevención de las enfermedades cardiovasculares.
Desde hace más de treinta años se conocen sus
efectos sobre el descenso del colesterol sanguíneo, aún hoy se discuten
exactamente donde actúan para llevar a cabo dicha acción. Se acepta que compiten
con el colesterol en la luz intestinal, o en la absorción del mismo a través de
las células intestinales, o dentro de las células o eliminado del interior de
las mismas a la luz intestinal al propio colesterol. Sea cual fuere su mecanismo
lo concreto es que disminuye los niveles sanguíneos del colesterol entre un 6 y
13%.
Lo que tenemos que tener bien claro es que los F es
algo más para luchar en contra del colesterol sanguíneo, sin olvidarnos que
estas mismas sustancias están presentes en todos los vegetales, y que una dieta
abundante en vegetales y frutas, con pocas grasas y una actividad física regular
y constante, son los pilares fundamentales para el tratamiento de la
hipercolesterolemia. Además de ingerirlos con los vegetales, los F los podemos
ingerirlos de las siguientes formas:
·
Pueden estar vehiculizados en alimentos con bajo
contenido en grasas (yogurt con 0,7% de grasa), con carne magra 5% de grasas.
Emulsionados en huevos cocidos y limonadas.
·
Margarinas, leches, jugos, panes enriquecidos y
jugos.
·
En los Estados Unidos, en algunos países de Europa y
últimamente en la Argentina, se comercializan cápsulas y comprimidos de
Fitoesteroles. Estarían indicados como suplementos dietarios para bajar el
colesterol.
Aún no hay muchos estudios que valoren los
beneficios y posibles riesgos a largo plazo, que podría proporcionar el consumo
regular de alimentos enriquecidos con Fitoesteroles. Los efectos indeseables
documentados en los estudios realizados, son pocos. No obstante hay que tener en
cuenta que se desconocen sus efectos tras su uso prolongado. Algunos efectos
indeseables descriptos son: molestias gastrointestinales, acidez, estreñimiento,
calambres, leucopenia y cambios en la piel. El consumo regular podría dificultar
la absorción de las vitaminas A y E.