Las vitaminas del grupo "B", como casi todas las vitaminas hidrosolubles, deben ser administradas diariamente por los alimentos por que en el organismo no se almacenan en cantidades suficientes de reserva. Una buena alimentación es la clave para obtener una cantidad suficiente de todas ellas.
En el Newsletter anterior (el Nº 87) describimos a la Tiamina (Vitamina B1), la Riboflavina (Vitamina B2) y la Niacina. Ahora completaremos con las restantes: Piridoxina (Vitamina B6), Ác. Fólico o Folatos, Cobalamina (Vitamina B12) y Ác. Pantoténico:
1.- Piridoxina.- (Vitamina B6). Esta vitamina se sintetizó en 1939 y es una coenzima muy relacionada con el metabolismo de las proteínas. Es esencial para la formación de Niacina. Se absorbe en el intestino delgado y el músculo contiene el 50% del contenido total de vitamina B6 del organismo. El requerimiento diario es mayor en las personas que realizan dietas con alto contenido en proteínas. La cantidad diaria adecuada para hombres adultos es de 2 mg. /día y 1,6 mg. / día para las mujeres, reforzando durante el embarazo y la lactancia. Las mejores fuentes de esta vitamina son: las levaduras, el germen de trigo, la carne de cerdo, las vísceras (especialmente el hígado), los cereales enteros, las legumbres, las papas, bananas y avena. LA leche, los huevos, las verduras y frutas, contienen cantidades pequeñas. Existen una serie de medicamentos que inhiben la acción de esta vitamina como son la Isoniacina (antituberculoso) y los anticonceptivos. El alcohol tiene la misma acción.
2.- Folatos.- (Ác. Fólico o Folacina). Con este nombre en forma genérica se agrupan un conjunto de sustancias similares. Se sintetizó en 1946. El Folato tiene 150 formas diferentes, la mayoría está presentes en los alimentos, son muy lábiles y se oxidan fácilmente. Entre el 50 y 90% de las mismas se pierden en los procesos de industrialización o manipulación casera de los alimentos. El Folato es esencial para la formación de glóbulos rojos y blancos en la médula espinal. Últimamente se ha demostrado que niveles plasmáticos bajos de folatos y vitamina B12 están relacionados con mayor riesgo de cardiopatía coronaria. Los requerimientos diarios de esta vitamina son de 200 microgramos por día para el hombre y algo menos para la mujer (180). Hay momentos de la vida donde se recomienda suplementar con esta vitamina, como ser en la etapa previa a la concepción, en el embarazo y la lactancia. El Folato está presente en casi todos los alimentos, pero las mejores fuentes son: el hígado, el riñón, las legumbres y las verduras frescas de hojas oscuras (espinaca, espárragos, brócoli). Son buenas fuentes las carnes magras, las papas y los porotos. Es probable que la deficiencia de folatos sea la hipovitaminosis mas frecuente de los seres humanos, que se manifiestan con anemia, glositis (inflamación de la lengua) y trastornos gastrointestinales.
3.- Vitamina B12.- (Cobalamina). Se aisló de extractos de hígado en el año 1948. Se absorbe en el intestino delgado solamente en presencia del Factor intrínseco. Este (el factor intrínseco) se combina con la vitamina B12 y así se absorbe a través de la pared intestinal. Esta vitamina es esencial para la formación de todas las células, especialmente la del aparato digestivo, médula ósea y tejido nervioso. El requerimiento diario de esta vitamina es de 2 microgramos, tanto para el hombre como para la mujer. Está presente en los alimentos que contengan proteínas animales. Las fuentes más importantes son: el hígado y riñón, seguidos por la leche, huevos, pescados, quesos y carnes.
3.- Ácido Pantoténico.- Es muy importante en el metabolismo celular, ya que participa en la liberación de energía de los carbohidratos y en la degradación de las grasas. El ácido Pantoténico está presente en todos los vegetales y animales, los alimentos que más lo contienen son: yema de huevo, riñón, hígado y levadura. Así como el brócoli y las carnes.