El aceite de Chia es un aceite vegetal obtenido de las semillas de Chia (Salvia Hispánica) que por su rico contenido en ácidos grasos poliinsaturados Omega3, lo convierten en un importante protector del corazón.
Entre los años 1.900 y 900 AC, las semillas de Chia (Salvia Hispánica) constituyeron el elemento básico de la alimentación de los indios del oeste Americano, de los Mayas y de los Aztecas. Las semillas y sus aceites también se utilizaron como medicamentos y pinturas para el rostro y el cuerpo. Los conquistadores combatieron intensamente estas semillas por considerarlas sacrílegas, ya que formaban parte de ceremonias destinadas a los dioses aztecas. Sus cultivos solo sobrevivieron en el sur de México y Guatemala hasta el año 1991, donde se reconocieron sus propiedades y se trabajó para su recuperación. En la actualidad las mayores plantaciones de Chia se encuentran en el norte Argentino y en Bolivia. Las semillas son ovaladas, miden 2 mm. de largo y son parecidas a las semillas de sésamo.
Composición Nutricional:
Las semillas de Chia están constituidas principalmente por aceites (32 y 39%), no contienen colesterol, y alrededor de un 20% de proteínas, además de calcio, hierro, fibra dietética y antioxidantes. A continuación se expone un cuadro con su composición referida a una porción de 25 gr. (una cucharada sopera colmada)
1 porción de 25 gr. (1 cucharada sopera colmada)
Calorías 113 mg.
Fibra 4,5 gr.
Proteínas 4,7 gr.
Calcio 179 mg.
Grasas Totales 8,4 gr.
A.G.Omega3 4,6 gr.
Colesterol 0
Sodio 0
El aceite de Chia se convierte en una nueva fuente natural de ácidos grasos esenciales, especialmente de Omega-3. Tiene además un alto contenido de ácido linolénico, dándole un marcado efecto cardioprotector. El ácido linolénico constituye el 60% de los ácidos grasos totales de las semillas de Chia, convirtiendo a este producto en una de las fuentes más importante de aminoácidos esenciales de nuestra dieta. Los estudios clínicos actuales brindan suficiente evidencia sobre el potencial preventivo que tienen los Acidos Grasos Poliinsaturados Omega-3 en relación con el efecto preventivo de las enfermedades cardiovasculares, inflamatorias crónicas y algunos tipos de cáncer. Si bien no se ha establecido una "dosis diaria recomendada" de Omega 3, se sabe que incrementarlo u suplementarlo en la dieta es una decisión muy prudente y adecuada. Se cree que la proporción en la dieta sana entre Omega-6 y Omega-3 debería ser de 1:1. En los países industrializados esta proporción llega a 10:1 o mucho más. El aceite de Chia posee una ventaja adicional sobre otras fuentes vegetales de Omega-3 y es su escaso contenido en grasas saturadas, que por si solos son factores de riesgo cardiovascular.
Requerimientos diarios de Omega-3:
La American Heart Association emitió una serie de recomendaciones sobre el uso de ácidos grasos poliinsaturados Omega-3:
- En pacientes sin enfermedad cardíaca se sugiere ingerir una variedad de pescados de mar (salmón, caballa, sardinas, arenques, mero, atún), por lo menos 2 veces por semana incluir aceites ricos en Omega-3.
- En pacientes con enfermedad cardíaca se recomienda la ingesta de 1 a 2 gr. diarios de Omega-3.
- Pacientes con triglicéridos altos, se recomienda 2 a 4 gramos diarios de Omega-3.