Los triglicéridos son un tipo de grasa que circula por la sangre. Lo ideal es que sus valores se mantengan dentro de ciertos límites para evitar problemas de salud. Cuando la concentración de triglicéridos en la sangre es mayor a la recomendada, se habla de hipertrigliceridemia.
Esta situación, en general se acompaña de otros desórdenes metabólicos como la diabetes, la hipercolesterolemia, el sobrepeso o la obesidad, etc.
Por eso, si bien hay fármacos que pueden hacer que los triglicéridos vuelvan a sus valores normales, siempre es conveniente probar primero con un tratamiento no farmacológico para reducirlos. Éste consiste en la mejoría del estilo de vida a través de la adopción de hábitos saludables como: un adecuado plan de alimentación, la práctica regular de actividad física, el cese del tabaco y evitar el estrés.
El plan de alimentación que debe llevar a cabo una persona con los triglicéridos altos contempla fundamentalmente limitar el consumo de hidratos de carbono simples no concentrados, y el alcohol.
Los hidratos de carbono pueden ser concentrados o no concentrados. Dentro de los primeros, se encuentran: el azúcar, la miel, las mermeladas, las jaleas, los dulces compactos y las golosinas (caramelos, chupetines, etc.), como así también cualquier preparación que contenga alguno de los alimentos recién citados.
Los hidratos de carbono simples no concentrados son aquellos que se encuentran en la leche, el yogur y las frutas. Debido a que estos alimentos aportan fundamentalmente calcio y otras vitaminas y minerales, respectivamente, no se puede prescindir de ellos y deben estar presentes en cualquier plan de alimentación, a diario.
Los hidratos de carbono simples concentrados, en cambio, no aportan vitaminas ni minerales, y por eso se dice que son fuente de calorías vacías. Esta es la razón por la cual sí pueden ser evitados en la alimentación diaria, sobre todo ante una situación como la presencia de hipertrigliceridemia.
Cuando una persona, además de tener elevado el valor de triglicéridos, tiene alto el colesterol total, elevado el colesterol LDL y disminuido el colesterol HDL, se habla de una dislipidemia mixta. En este caso, además de las pautas antes mencionadas, se deberá contemplar la realización de un plan de alimentación en el que haya un aporte controlado de grasa, y fundamentalmente proveniente del reino vegetal.