Son varias las razones que justifican que a determinadas personas se les indique consumir un plan de alimentación con reducido contenido de sodio, también llamado hiposódico.
Las personas que suelen consumir alimentos salados o que le agregan mucha sal a la comida manifiestan claramente su disgusto cuando se les recomienda restringir la ingesta de sal.
Se debe tener en cuenta que en muchos casos esa indicación es muy importante e indispensable para mantener la salud y / o prevenir complicaciones de alguna enfermedad.
Con el tiempo de haber disminuido el agregado de sal, el paladar se va acostumbrando a los nuevos sabores y, además, estas personas manifiestan sentir más los diferentes gustos propios de cada alimento.
En algunos casos puede permitirse el agregado de sales modificadas a las comidas. Las sales modificadas tienen sodio, pero en menor cantidad con respecto a las sales comunes.
De cualquier manera, a pesar de su menor contenido de sodio, la cantidad a consumir debe cuantificarse y controlarse. De lo contrario, se corre el riesgo de ingerir altas cantidades de sodio por ser grande la cantidad que se consume.
En otros casos, la restricción de sodio es tan estricta, que ni siquiera es recomendable el uso de las sales modificadas. En estos casos, pueden consumirse las sales dietéticas, que son aquellas que carecen totalmente de sodio. Están hechas a base de cloruro de potasio o cloruro de magnesio. De cualquier manera, su uso debe quedar bajo indicación médica ya que están contraindicadas en personas con patologías hepáticas o renales.
Estas sales dietéticas tienen un sabor muy particular y pueden no ser aceptadas por el consumidor.
Por eso, una recomendación inteligente y saludable para quienes tienen restricción de sodio es saborizar las comidas utilizando condimentos, ya sea aromáticos, picantes, ácidos, etc.
Como pauta de alimentación saludable, se recomienda que la sal (común, modificada o dietética, según la indicación en cada caso) no se utilice para cocinar; sino que debe agregarse al plato de comida una vez que éste ya está servido, respetando la cantidad a utilizar en cada caso.