A medida que en una persona se produce su crecimiento y desarrollo, sus huesos se van calcificando y le dan a los mismos, más fortaleza y durabilidad. En este proceso, es fundamental la ingesta adecuada y continua de calcio...
... a través
de los años, por medio de los lácteos y sus derivados. Es clave recordar que
el aporte ideal y recomendado para un adulto es de 3 o 4 raciones de lácteos
(leche, yogur o quesos) al día.
Además
de este aporte, para mantener los huesos sanos y fuertes, se debe completar con
una actividad física diaria, continua y adecuada para cada persona, por lo
menos 3 o 4 veces a la semana.
El
organismo tiene la capacidad de renovar constantemente sus depósitos de calcio
en los huesos. Es por esta razón que el tejido óseo, que aparenta ser tan inmóvil,
en su interior produce un movimiento constante y permanente del recambio de
calcio y de fósforo. Razón por la cual su aporte es fundamental.
A
medida que pasan los años, en especial a partir de los 50, se produce un
proceso natural de descalcificación en todos los huesos y en especial en los
largos (piernas, brazos), que en algunas personas se acentúa más que otras,
produciéndose un fenómeno llamado osteoporosis.
Si
usted desea prevenir esta situación y evitar problemas mayores, como fracturas,
no deje de consumir la recomendación de lácteos diaria, y haga una actividad física
constante y adecuada. Estas premisas son primordiales para evitar la aparición
de esta enfermedad.