El cuerpo humano contiene una amplia variedad de minerales, aunque las funciones de todos ellos aún no están completamente definidas. Algunos se reconocen como esenciales (es decir, que el organismo no los sintetiza) y deben ser aportados por la alimentación.
Los minerales en general se clasifican de acuerdo a la cantidad requerida por el organismo. La cantidad requerida de ninguna manera refleja su importancia. Se denominan “macrominerales” (7 en total) aquellos cuyo requerimiento diario es superior a los 100 mg. por día. Y “microminerales” u “oligoelementos” (14 en total) aquellos cuyo requerimiento diario es menor a los 100 mg. por día.
Los minerales se encuentran en todas las células del cuerpo, en muchos líquidos y en los alimentos. Representan aproximadamente el 4% del peso corporal, o sea que un varón de 70 Kg. posee 2,8 Kg. de minerales. La mitad de ellos corresponden al Calcio (Ca) y el 25% al Fósforo (P). Los cinco macrominerales restantes, Magnesio (Mg), Sodio (Na), Cloro (Cl.), Potasio (K), Azufre y los 14 microminerales u oligoelementos (Hierro, Zinc, Cobre, Yodo, Manganeso, Flúor, Molibdeno, Cobalto, Selenio, Cromo, Estaño, Níquel, Vanadio y Silicio) constituyen el 25% restante. Todos los minerales son importantes, pero mencionaremos en esta nota solo 2 de ellos: Calcio y Fósforo.
Calcio (Ca): es el mineral más abundante en el cuerpo, el 99% se encuentra en los huesos y dientes. El restante 1% en la sangre y células del organismo. Además de ser fundamental para los huesos y dientes, cumple otras funciones metabólicas, tales como el transporte en las membranas celulares, en el sistema nervioso, en neurotransmisores, en el corazón, en la coagulación sanguínea, etc. De todo el calcio ingerido sólo se absorbe (a nivel del duodeno) el 20 a 30% y muchas veces menos que esto, apenas llega a un 10%. Esto está dando una idea de la importancia fundamental de la ingesta de alimentos ricos en Calcio para que alcance a cubrir las necesidades del cuerpo. Hay alimentos que dificultan la absorción de Calcio a nivel intestinal, como la espinaca, la acelga, la remolacha fresca, el ruibarbo y el ácido fítico que se encuentra en la cáscara de los granos de cereales. Las fibras alimentarias y ciertos medicamentos actúan igual. Los requerimientos diarios de Calcio son de 1.000 a 1.500 mg. para las mujeres adultas y 800 mg. para los varones. La fuente alimentaria más importante son los Lácteos (leche, yogurt, quesos y el tofu). Estos alimentos aportan entre 200 y 350 mg. de Calcio por cada 100 gr.
Fósforo (P): Es otro de los minerales esenciales. Se clasifica en segundo lugar con respecto al Calcio. En cuanto a la abundancia en los tejidos del cuerpo, cerca del 80% se encuentra en los huesos y dientes y el resto en todas las células del cuerpo y en los líquidos extracelulares. Con respecto a las funciones que cumple en el organismo son muchísimas y todas son importantes: interviene como tal o con sus sales en el ADN y RNA, en la formación de energía ATP y en todas las membranas celulares del cuerpo. Se absorbe en el intestino, pero la acidez de la porción proximal del duodeno es fundamental para su solubilidad. Se elimina por el riñón. De acuerdo a los requerimientos o necesidades diarias, son similares a la del Calcio. Son aproximadamente 1.500 mg. por día para los varones y 1.000 mg. por día para las mujeres. El 60% del fósforo proviene de la Leche, carne, pollo, pescado y huevos. El 20% proviene de cereales y legumbres, y el 10% de jugos y frutas. El resto del café, té y refrescos. Las fuentes de fósforo alimentarias son los alimentos ricos en proteínas. La carne, el pollo y el pescado son excelentes fuentes de fósforo; la leche y los lácteos en general son buenas fuentes de fósforo al igual que las nueces, legumbres, cereales y granos.